lunes, 2 de febrero de 2009

Bogotá Revelan prueba de muerte de "Tirofijo"

Colprensa y Redacción Elpais.com

Sepultura. Esta es la foto suministrada por desmovilizada sobre 'Tirofijo'. Foto cortesía del diario La Nación

Con la foto del cadáver de Manuel Marulanda Vélez, 'Tirofijo, que publicó ayer el diario La Nación de Neiva no sólo se conoció una evidencia de su muerte sino las circunstancias de los últimos días de vida del más antiguo líder guerrillero, fundador de las Farc. La revelación fue entregada por Anayibe, una desmovilizada del Bloque Oriental de las Farc que sostuvo una relación sentimental durante dos años con uno de los comandantes y hombre de confianza del jefe guerrillero. “Sudaba constante, sus pulsaciones eran aceleradas y los ataques cardíacos eran continuos. Las medicinas no le hacían provecho", relató la joven guerrillera que desertó hace cuatro semanas y reveló a La Nación la evidencia de lo que en su momento se consideró el secreto mejor guardado de las Farc: la muerte de su caudillo.

Según el relato de Anayibe, el día de la muerte, el 26 de marzo del 2008, Marulanda falleció en los brazos de 'Sandra', su compañera sentimental, en presencia de varios integrantes del Secretariado de las Farc. “Eran las 9:00 de la mañana cuando el camarada Manuel se desvaneció. 'Sandra', su eterna compañera lloraba. Algunas guerrilleras también lo sintieron”, relató Anayibe, quien presenció la muerte del líder insurgente.

La joven, de 27 años y quien se desempeñaba como radio-operadora, estaba al lado de su novio -que hacía parte del esquema de seguridad de 'Tirofijo'- desde un mes antes del fallecimiento. “El camarada Manuel quedó hinchado, tenía el cabello largo. Su cabeza quedó sostenida de una toalla azul con una franja blanca. Sus brazos permanecían cruzados sobre su estómago y su cuerpo fue vestido con un camuflado americano nuevo”, precisa el relato de la guerrillera desmovilizada.

Y continúa: “No era de su talla, pero no encontramos otro igual. Por eso el uniforme aparece arremangado”, aseguró la joven guerrillera que desertó de la guerrilla, en San Vicente del Caguán, Caquetá. El cadáver permaneció dos días acostado sobre un cajón construido en madera y forrado con un lienzo de color café como un improvisado ataúd.

Al lado, según la fotografía, tomada por uno de los hombres de confianza de Manuel Marulanda, aparecen otros guerrilleros que fueron llegando al sitio al confirmarse la noticia. Y para demostrarlo, suministró la fotografía, el único testimonio que confirma su deceso. Volver a Inicio >

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Se cortés y no abuse de los comentarios. Detectamos abusos por medio de la IP

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...