miércoles, 18 de julio de 2012

Muerte de un indígena caldea los ánimos en Caldono, Cauca

Foto: Europa Press
ABC - Efe
La muerte de un joven indígena a manos de militares aumentó hoy el clima de tensión en el Cauca, departamento del suroeste colombiano en el que las fuerzas de seguridad retomaron el control de una base de la que los aborígenes habían expulsado previamente a un centenar de soldados.
El joven, del pueblo de los nasas, recibió un balazo cuando caminaba por una carretera rural de Caldono, localidad vecina a la de Toribío, centro de una movilización india para desalojar de sus tierras ancestrales a todos los "actores del conflicto".
"Le mataron a sangre fría", sostuvo el consejero mayor del Cabildo de Caldono, Albeiro Calambas, en declaraciones por teléfono a Efe en Bogotá.
La víctima, Fabián Cuetía, de 22 años y miembro del "movimiento campesino de la región", regresaba del domicilio de su novia en La Venta, aldea rural de Caldono, agregó Calambas.
La responsabilidad de los militares en el caso fue admitida por la Tercera División del Ejército, con sede en la ciudad de Cali y que tiene como área de operaciones una gran parte del suroeste colombiano.

La unidad militar explicó en un comunicado que el joven murió cuando las tropas realizaban "operaciones militares para neutralizar cualquier pretensión terrorista contra la comunidad".
El hecho coincidió con el avance de un contingente policial de elite movilizado a Toribío por decisión del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, para que retomara el control de una base militar que había sido ocupada la víspera por los nasas.
La Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acín) informó a Efe de que la operación, que fue lanzada por el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad), dejó al menos tres heridos y 23 contusionados o afectados por gases.
Los policías "lanzaron indiscriminadamente gases lacrimógenos en el intento por desalojarnos de nuestro propio territorio", denunció el representante legal de la Acín, Carlos Andrés Alfonso.
El cerro de Berlín estuvo menos de un día bajo control de los nasas, etnia que el martes sacó a empujones a los cerca de cien soldados que acampaban en el sitio, que acoge antenas de telecomunicaciones civiles.
La acción de estos aborígenes desató una reacción de rechazo en muchos sectores del país, entre ellos los de la oposición, que encabeza el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), antiguo correligionario de Santos.
El exgobernante, al igual que algunos mandos de las fuerzas de seguridad, han acusado a los nasas de nexos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). 
La imputación ha recaído, entre otros, en Feliciano Valencia, el consejero político de la Acín, que la ha rechazado, al igual que otros líderes de la organización. 
El consejero Carlos Andrés Alfonso reiteró que su pueblo quiere fuera de los territorios ancestrales tanto a las fuerzas de seguridad, como a las FARC, y que ya se lo han hecho saber a unas y a otras. 
Los nasas, pueblo con casi 100.000 miembros, tienen un proyecto de vida en el que la seguridad de las comunidades es responsabilidad de la Guardia Indígena, formada por unos 4.000 aborígenes, armados solo con bastones de madera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Se cortés y no abuse de los comentarios. Detectamos abusos por medio de la IP

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...